Es recomendable revisar la tiroides si el embarazo no llega

Los trastornos de la glándula tiroides son mucho más frecuentes de lo que en realidad se cree durante la edad reproductiva de la mujer: alrededor del 20% de las mujeres entre los 25 y 45 años tienen alguna alteración tiroidea.

¿Cómo influye ese trastorno hormonal en la fertilidad?.

Los desórdenes tiroideos pueden deberse a defectos en la glándula misma o a anormalidades de la hipófisis y el hipotálamo, centros cerebrales de regulación hormonal que la controlan.

Los trastornos de tiroides ocurren durante la edad reproductiva de la mujer; los problemas de fertilidad y el hipotiroidismo tienen un vinculo estrecho por lo que es recomendable que todas las mujeres que deseen quedar embarazadas, consulten a su ginecólogo y se realicen un estudio completo de la función tiroidea.

El híper como así también el hipotiroidismo, es causa de infertilidad o subfertilidad, pueden afectar el desarrollo del feto e incrementan el riesgo a sufrir un aborto durante el primer trimestre de la gestación, si no fueron correctamente diagnosticados y tratados.

La “tiroiditis de Hashimoto” conocida también como “tiroiditis crónica autoinmune” es el tipo de hipotiroidismo más común en las mujeres. Es una alteración producida por la presencia de anticuerpos antitiroideos: aunque la glándula funcione al 100 % bien, la presencia de estos anticuerpos afecta a la fertilidad, como nos indica la doctora Martín, directora de la Clínica de Cirugía Plástica Cocoon en Granada.

Los trastornos en la glándula tiroides acarrean problemas físicos, afectan en forma negativa al estado de ánimo de la paciente y a la libido, porque la falta de energía y la fatiga no colaboran a potenciar el deseo sexual. Los síntomas más frecuentes de la disfunción además de la fatiga son la intolerancia al frío, constipación, aumento de peso, depresión, caída de cabello y piel seca.

Un tratamiento apropiado puede ofrecer resultados positivos en la capacidad para concebir un hijo, proteger también contra el riesgo de un aborto, porque una vez que se logre el embarazo no debe faltarle nunca la hormona al feto.

Ante un diagnóstico de enfermedad tiroidea se recomienda encontrar un tratamiento hormonal óptimo para el organismo, bajo estricto control a cargo del profesional médico. Mejorar los hábitos de alimentación, perder peso, la práctica de ejercicio físico moderado, etc., serán de gran ayuda para equilibrar todas las funciones corporales y optimizar la eficiencia reproductiva.