Comer para dos

Una madre embarazada tiene la obligación de proveerle a su feto en desarrollo la nutrición y opción de vida más sana posible. A pesar de los grandes cambios que provoca un embarazo, siempre debemos hacernos un tiempo para pensar en una dieta sana y en hacer ejercicios.

El desarrollo del feto depende de los recursos y de la salud de la madre, y ello hace que cuidarnos no solo sea importante, sino sustancial: ahora somos dos y debemos empezar a comer para dos.

Kilocalorias

La mujer embarazada, por lo general, necesita aumentar el consumo de calorías por el aumento de su actividad física, o debido a la subida de su tarifa metabólica básica.

Durante los segundos y terceros trimestres del embarazo, son necesarias entre 200 y 300 calorías diarias adicionales. Esas calorías adicionales se pueden proveer con un panecillo, ocho onzas de jugo de naranja y dos cucharitas de mantequilla o de margarina.

Proteína

Las proteínas son fundamentales. Desde el principio hasta el final de la vida, la proteínas funcionan construyendo, reparando o sustituyendo el tejido fino. También mantienen el balance de los fluidos, actúan como anticuerpos para combatir infecciones, y en la coagulación de la sangre.

Durante el embarazo la necesidades de proteína se relacionan directamente con el índice de crecimiento fetal. En el primer trimestre se necesitan alrededor de 6 gramos de proteína adicional. En 30 semanas se estarán invirtiendo 6,1 gramos de proteína diaria. Las mejores fuentes de proteína son las aves y las carnes rojas, pero en caso de ser vegetariano puede optarse por los granos, legumbres, semillas, huevos y productos lácteos.

Ácido Fólico

El ácido fólico es vitamina B y la vitamina B es muy buena en la prevención de los posibles defectos de un niño en el tubo neural. Por ello, es bueno consumirlas. El ácido fólico abunda en los vegetales, especialmente en los vegetales verde oscuros. Puede optarse por comer frutas, jugos y vegetales.

El calor y la oxidación de la cocción y el almacenaje, reducen hasta la mitad el contenido de ácido fólico de los alimentos, por eso lo mejor es comer los alimentos crudos: no cocines tus espinacas, brócoli y espárragos!

Calcio

El feto consume la mayor parte del calcio de la madre en el último trimestre, cuando el crecimiento del esqueleto es más acelerado y se están formando los dientes.

Las investigaciones han demostrado que el feto saca de la sangre materna 13 miligramos de calcio por hora. Por ello es recomendable aumentar la absorción de calcio y disminuir la excreción de calcio por la orina.

Las reservas de calcio son importantes para responder a las demandas de tu bebé, así como a tus necesidades futuras. Las mujeres que caen otra vez embarazadas en menos de dos años corren el riesgo de padecer osteomalacia (ablandamiento de los huesos.)

Esto se debe a que no han dado tiempo a sus cuerpos para reponer sus reservas de calcio. Las principales fuentes de calcio son la leche y sus derivados, los pescados pequeños (con huesos tales como salmones conservados.

Hierro

El hierro es necesario para la producción de la hemoglobina en las células rojas de la sangre materna y fetal. Como con el calcio, el feto consume la mayor parte del hierro materno durante el último trimestre.

El feto depende del hierro de la madre para la formación de las células rojas de su sangre, por ello, una madre con deficiencias en hierro, experimenta fatigas, debido a la carencia del oxígeno.

Las principales fuentes de hierro son las carnes rojas, los pescados, aves, crustáceos, huevos, legumbres y frutas secas. Alimentos vitales para la salud de tu feto.