Prevenir el abuso sexual infantil con la comunicación

Hace un tiempillo hablábamos de la sexualidad de los niños; cómo éste comienza a conocer su cuerpo y a explorarse, y la actitud que los padres deben mantener frente a esta importante etapa del desarrollo del niño.

Se trata de un tema bastante delicado, pero que debe encararse de manera óptima para evitar futuros problemas. El no hablar de sexo, el imponer al sexo como un tópico tabú, el castigar al niño si se explora a sí mismo y otro tipo de acciones similares pueden producir serios traumas en él, que en algunos casos derivan en la vulnerabilidad ante el abuso sexual.

El abuso sexual no necesariamente implica contacto genital-genital, sino que adopta otras formas. El manoseo, el masturbarse frente al niño, exponerlos a videos pornográficos y otros tantos tipos de abuso diferente son muestras de las diversas formas que el abuso sexual a menores puede adoptar.

La actitud que los padres deben adoptar ante el niño es de total apertura y confianza. Hacer de cuenta que el sexo no existe y que es un tópico negativo puede ser muy problemático para el niño. Es necesario hablar de sexo, hacer entrar al niño en conciencia de que él tiene órganos sexuales y que son suyos y de nadie más, y que nadie puede tocarlos u observarlos.

Es importante apoyar al niño, darle compañía y estar con él en sus actividades, que el padre sea también un amigo. También debe mirarse con desconfianza a personas que sean excesivamente generosas con el niño y que quieran pasar mucho tiempo con él.

En cuanto a las conversaciones hay que tratar, como decía antes, de educar sexualmente al niño. Hablarle de su cuerpo, dejarlo examinarse y tocarse, irle inculcando progresivamente el respeto hacia sí mismo y hablarle del abuso sexual. Pero esto último no debe hacerse de forma abrupta, sino que poco a poco para que el niño vaya comprendiendo de qué se trata.

Ante situaciones de abuso fortuitas, si el niño cuenta con su familia podrá exteriorizarse y decir lo que ocurrió. De lo contrario, si en su casa impera el silencio y el pudor se inhibirá y tapará el secreto del abuso. La confianza es un pilar en la relación con los niños, incluso (y sobre todo) en temas como estos.